En los últimos tiempos notamos un interés excepcional en muchas personas en practicar disciplinas tan milenarias como el tai chi y el yoga. Hay una tendencia en el ambiente a buscar el equilibrio del cuerpo y la mente, una suerte de “despertar” y cierto retorno a lo básico, donde la armonía y el equilibrio emanan de adentro de uno mismo. Cada día más personas se alimentan mejor, hacen este tipo de ejercicios, practican la meditación como una forma de buscar la salud, paz y bienestar.
Así vemos como el yoga se ha hecho presente en el día de día insular y está entrando incluso en las empresas como una forma de garantizar la salud de los empleados, a la luz de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat), que lo ha establecido como “norma”. Mejor elección no se pudo hacer, porque los beneficios de esta práctica tan antigua son grandiosos y las limitaciones para ejecutarla son realmente muy pocas.
Julieta Aldrey es una de las más reconocidas exponentes de esta disciplina en la Isla de Margarita y hablar con ella ya es una experiencia enmarcada dentro del llamado “movimiento slow”, donde la realización de actividades placenteras y saludables son el norte.
Acudimos a una de sus clases para entrevistarla y para vivir la experiencia del yoga. Al momento de ceder a la entrevista se sienta en una silla y casi como un preludio a un acto de contorsión, cruza las piernas, la espalda recta y saca el esternón. Ante la primera interrogación, el verbo sale relajado de su boca.
- ¿Cuáles son los beneficios de la práctica del yoga?
- Cuando practicamos yoga son muchos los beneficios, porque no sólo se concentran en la parte física sino en la mental y espiritual. La gente asocia el yoga como los ejercicios, pero es más que eso, es una práctica de vida que incluye la meditación, cantos que son los mantras, devoción, la disciplina, en definitiva son normas de conducta, una forma de vida.
“Sin embargo te puedo decir que dentro de los beneficios físicos está la lubricación de la columna vertebral que es muy importante porque la columna es como una tubería llena de cables donde pasa toda la energía electromagnética de nuestro cuerpo, y se ramifica por todo el cuerpo y nutre todos los órganos; por eso es tan importante tenerla flexible, hacer ejercicios que la lleven a una posición cóncava y convexa, permiten tenerla lubricada”.
Cuando se practica Yoga por primera vez, experimentamos cómo de verdad nuestras capacidades físicas apenas se ponen a prueba, y eso que no se trata de fuerza ni resistencia, se trata respiración, de flexibilidad, de concentración, de tonificación y alineación de huesos, músculos y nervios.
“Las posturas hacen que prácticamente se exprima el sistema endocrino, que son las glándulas que producen las hormonas, lo que hace poner a tono nuestro sistema inmunológico. La respiración es el vehículo por el cual unes tu mente con tu cuerpo. Una respiración lenta, profunda, baja la frecuencia cardíaca. Hay otras posiciones que sirven para tonificar los músculos, para relajar las piernas y hacer descansar al corazón. La práctica de Yoga ayuda a rectificar dolencias, dolores de espalda, de la columna en general”.
A pesar de que prácticamente no hay limitaciones de edad para la práctica del Yoga, la experta afirma que a las personas que sufren de sobrepeso se les dificultan algunos ejercicios, por lo que lo recomendable es hacerlo en el agua, con gravedad cero. “Una mujer embarazada perfectamente puede practicar Yoga”, acota.
Julieta recorrió un largo camino de disciplinas que incluyen el ballet, la danza y diversos tipos de rutinas de ejercicios hasta que conoció el yoga, el cual considera tan completo que decidió hacerlo parte de su día a día y además compartir sus conocimientos con todo aquel que desee aprender. Según dice el yoga es 1% de teoría y 99% de práctica, sus beneficios son innumerables y se pueden sentir desde el primer día de práctica. Para que te des una idea: te ayuda a reducir el estrés, aporta flexibilidad, mejora la circulación, lubrica las articulaciones, mejora la concentración, aporta energía y bienestar y en general armoniza el cuerpo.
Al comenzar a hacer yoga, quizás sentirás una necesidad de replantear tu sistema de vida, quizás te vuelvas más pacífico y comiences a respirar diferente, comer diferente, sentarte diferente y mirar el mundo desde una nueva perspectiva. Vale la pena intentarlo, no crees?
Si quieres anotarte en una clase conducida de forma profesional y segura, contacta a Julieta Aldrey, estarás en la mejor compañía para adentrarte en ese nuevo camino, y si ya conoces la experiencia estamos seguros que allí encontrarás un espacio para hacerlo aún mejor. Julieta Aldrey 0416- 4960585 email: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Daniel Delgado @ddjournalist
Patricia Chalbaud @somosmargarita









