
El General en Jefe, Santiago Mariño, nacido el 25 de julio de 1788 fue tocado con la luz propia, esplendente y diáfana de la inmortalidad. El, por la trascendencia de sus acciones se ganó ese gran poder de convocatoria para sumar a todo el Oriente del país con su ejército Libertadores de Oriente, a la lucha reivindicatoria de nuestra causa independentista.Santiago Mariño fue un hombre de gallarda apostura, desde muy joven, ya mostraba valentía y era partidario de la libertad de su Patria, de ancestros nobles, a temprana edad poseía una sólida cultura y formación,Fue siempre protagonista de una agitada vida política que lo llevaría al exilio en repetidas ocasiones, apoyó al general Páez en sus intenciones separatistas con la Gran Colombia, para después adversario a la muerte de Bolívar.


El 27 de marzo de 1874 el Presidente de la República General en Jefe Antonio Guzmán Blanco, dictó su decreto N° 43 en el que convertía a la antigua Iglesia de la Santísima Trinidad ubicada en la Ciudad de Caracas en Panteón Nacional, altar supremo de nuestra patria para exaltar los hombres y mujeres, que han contribuido a engrandecerla; está dividido en su parte interior en: Altar Mayor, Nave Central, Nave Izquierda y Nave derecha. Los neoespartanos inscritos en este sagrario son: el General en Jefe Santiago Mariño desde el 29 de enero de 1877 (Nave Izquierda), General Juan Bautista Arismendi, desde 29 de enero de 1877 (Nave Central), General Francisco Esteban Gómez, desde el 20 de agosto de 1881(Nave Izquierda), Contralmirante José María García desde el 15 de agosto de 1896 (Nave Izquierda), Dr. Francisco Antonio Risquez desde el 8 de octubre de 1997 (Nave Central), Luisa Cáceres de Arismendi, a partir del 24 de agosto de 1876(Nave Izquierda), aunque no nacida en esta tierra, fue la esposa del general Arismendi, convirtiéndose en el único matrimonio en este recinto.

Heroína patriota. Esposa de Juan Bautista Arismendi. Hija de Domingo Cáceres y de Carmen Díaz. Su padre, profesor de latín, se ocupó de enseñarle a leer y escribir, así como los principios y normas morales puestos a prueba durante los años de cautiverio y destierro de la joven patriota. 1814 fue un año adverso para la naciente República y también para la familia Cáceres; el 6 de marzo las tropas del realista Francisco Rosete asaltaron la guarnición de Ocumare y matan al padre de Luisa quien se encontraba allí por invitación de su amigo el comandante Juan José Toro. La Comandancia Militar, en Caracas, a cuyo frente se encontraba el coronel Juan Bautista Arismendi, organiza una expedición de jóvenes estudiantes y acude el día 14 en auxilio de los patriotas sitiados en Ocumare; entre los soldados de la expedición estaba Félix Cáceres, hermano mayor de Luisa. Las tropas de Arismendi son derrotadas y el hermano de Luisa es hecho prisionero y ejecutado el 16 de marzo.
Por el Lic. Verni Salazar, Cronista del Municipio Díaz













